New York Knicks, los perdedores del Draft 2020 de la NBA

La franquicia de la Gran Manzana eligió a Obi Toppin con el puesto ocho y decidió desprenderse de Leandro Bolmaro luego de seleccionarlo en el 23.

A lo largo de los últimos años, los New York Knicks han tenido que convivir con una constante: las decisiones que se han tomado dirigencialmente afectan fuertemente a lo que sucede dentro de la cancha, en donde los equipos que representaron a la franquicia han tenido pésimos resultados y fueron la representación de un plan que apunta a encontrar salvadores y no a creer en el largo plazo. Este Draft bien pudo haber sido otra tilde en una larga lista de errores.

Los de la Gran Manzana tuvieron la octava selección de la emblemática ceremonia, que esta vez se desarolló de forma virtual por la pandemia del Covid. Optaron por escoger a Obi Toppin, quien probablemente sea el atleta con más virtudes físicas que tiene esta camada y acompaña toda esa explosividad con una buena puntería (39% en triples con casi tres intentos) desde el tiro externo.

¿Por qué es una mala decisión? Principamente porque vuelve a apuntar a la inmediatez y no a un proyecto duradero. El nacido en New York, que surgió de la Universidad de Dayton y tiene 22 años, no dio indicios de que vaya a ser una superestrella de la liga. De hecho, tiene un techo un tanto más bajo que muchos de los prospectos que salieron posteriormente como Deni Avdija, Tyrese Haliburton y Saddiq Bey. Existe la chance de que Toppin tenga una interesante temporada de novato, con estadísticas que lo pongan entre los candidatos al Rookie del Año. Eso puede opacar lo verdaderamente importante: generar un nucleo sólido para competir.

Cuando la noche comenzaba a decretar las últimas figuras de primera ronda, el mundo del básquet de la Argentina se paralizó al escuchar al Comisionado Adam Silver nombrar a Leandro Bolmaro y a los Knicks en la misma oración. La llegada del cordobés pudo suponer una gran jugada por parte del directivo Leon Rose, que en él encontraría un prospecto versátil y con un umbral de mejora altísimo. Duró poco tiempo: casi inmediatamente, lo traspasaron a Minnesota Timberwolves para obtener los picks 25 y 33.

Escogieron con la primera de esas rondas a Immanuel Quickley, quien pertenecía a la Universidad de Kentucky. Estaba proyectado para la segunda etapa del Draft, pero la relación entre John Calipari y Rose (exagente y amigo del coach) jugaron mucho en la decisión. La 33 fue negociada con Los Ángeles Clippers por una segunda ronda de 2023. Una forma un tanto extraña de cerrar una jornada con balance negativo para New York.

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