Gregg Popovich, el entrenador de los Spurs que quiso reclutar la CIA

El técnico de San Antonio era especialista y licenciado en Estudios Soviéticos. La Agencia Central de Inteligencia y la Fuerza Aérea lo querían.

El entrenador de los Spurs, Gregg Popovich, pudo haber sido algo totalmente diferente en su vida. La CIA y la Fuerza Aérea lo esperaban con los brazos abiertos, pero él decidió lo contrario. Pero, ¿qué lo llevo a tomar esa decisión? 

Gregg se recibió de la secundaria en 1970 y, gracias a sus buenas notas, pudo ser aceptado en las Fuerzas Aéreas. La disciplina, el respeto por los superiores y el trabajo duro fueron impartidos por sus maestros desde el primer día. Estas enseñanzas lo acompañan hasta hoy. 

Por si ello fuera poco, Gregg la rompía con la naranja. En su año de novato ya empezó a liderar a los suyos. Fue capitán en tres de las cuatro temporadas que estuvo en la academia y en su último año el goleador del equipo. 

Finalmente, se recibió de licenciado en Estudios Soviéticos y comenzó sus entrenamientos en la inteligencia de las Fuerzas Aéreas. Todos esperaban que fuera uno de los agentes que en el futuro formara parte del ejército nacional o de la CIA. Nadie creía otra cosa. 

El rumbo cambió cuando decidió empezar un posgrado con una orientación muy diferente. Se enrolaría en la Universidad de Denver para estudiar educación física. A partir de allí, su vida jamás volvería a ser la misma. 

Mientras que iniciaba su nueva carrera, Pop regresaba a las Fuerzas Aéreas, pero esta vez formaría parte del staff de entrenadores del equipo. Alternaba sus días entre Denver y la Academia, y, bajo el ala de Hank Egan, entrenador principal, comenzaría sus primeros aprendizajes.

Ese fue el inicio, el presagio que luego se tradujo en títulos y una verdadera escuela de cómo jugar al básquet. Duncan, Ginóbili, Parker, Leonard y compañía lo avalan. Los anillos lo respaldan.  

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