Los motivos por los que Deck se está volvio fundamental en el Thunder

Poco a poco, el santiagueño se fue metiendo en silencio en la rotación. Su impacto cada vez es mayor. Las razones de su progreso.

Fundamental. “Que es muy necesario o muy importante para algo”. 

Gabriel Deck podría ser un sinónimo de aquel adjetivo por su labor en el Thunder, con apenas siete partidos bajo sus brazos. Por su defensa, la capacidad para generar rebotes ofensivos, su eficiencia, la seguridad en el cuidado del balón y la versatilidad en ambos costados, el argentino se está ganando sus minutos, pero también está demostrando que puede impactar de cara al futuro en aspectos en los que su equipo no es sólido. 

Partiendo desde la defensa, el silencioso, pero efectivo trabajo del argentino saca sus mejores luces atrás, gracias a su disciplina, orden e instinto para saber cómo finalizarán las jugadas. Hasta el momento, es el líder de Oklahoma en promedio de robos (1,1) y el escolta si se tiene en cuenta el porcentaje (2,6%). 

No solo eso, su box plus/minus defensivo, que es un boxscore estimado de los puntos defensivos cada 100 posesiones en los que un jugador contribuyó por encima del promedio de la liga de un basquetbolista, traducido a la media de un equipo, el santiagueño es el tercero mejor del Thunder con 0,5, a un uso sumamente bajo de 16,5%, que lo ubica 18 del equipo si se tienen en cuenta todos los integrantes del plantel que compitieron esta temporada.

Lo mismo en las estadísticas de lucha, donde esa defensa silenciosa se puede vislumbrar mejor. Es uno de los más experimentados del plantel y lo refleja con su orden al servicio colectivo, siendo el tercer jugador más importante en promedio de faltas ofensivas provocadas con 0,14 y el octavo mejor en media de tiros contestados de tres puntos con 2,1.  

¿Se acuerdan del porcentaje de uso? Aquel índice que refleja la cantidad de jugadas que son finalizadas por un basquetbolista también demuestra lo eficiente que viene siendo Deck, a pesar de que su tiro de tres todavía sigue luchando (lleva solo 1/3 en la NBA). 

No pierde muchas pelotas, hace la acción más simple (que parece algo fácil, pero es sumamente difícil de ejecutar), alimenta a sus compañeros y entiende sus limitaciones. Ya es el quinto mejor del plantel en eficiencia si se analiza el PER (índice de eficiencia del jugador) con 15,5 y su porcentaje de balones perdidos es el más bajo del Thunder, con un sorprendente 5,2%. En un equipo imberbe que ejecuta irregularmente, Gabriel se erigió como el más seguro y los números lo vislumbran.

De igual forma se lo ve en el traslado y a la hora de generar para él y sus compañeros desde el poste bajo, en transición o, incluso, como portador de balón en el pick and roll. Más seguro que una casa enfrente de una comisaría, el santiagueño mantiene el ratio de asistencias/pérdidas más elevado del Thunder con un notable 6,33.

Y, de hecho, todas esas virtudes podrían mejorar, por lo que su ascendente brecha no es más que otro factor optimista de la caradurez de Gabriel para llegar y jugar como si se encontrara en el patio de su casa, con ese aro fabricado del volante de un tractor y con una ductilidad que le permite desempeñarse como alero (2% de su tiempo en cancha en ese puesto), ala pivote (46%) o centro (52%). 

¿La razón? Falló siete de sus 15 intentos en la zona restringida (53,3%), algo que es normal considerando que todavía deberá seguir adaptándose, a pesar de mostrar esa envidiable soltura, y tres de sus seis lanzamientos en la media distancia (50,0%), como así también sus tiros de tres puntos, algo que también se señaló más atrás en el informe. 

Por último, esa habilidad innata para atrapar los rebotes ofensivos es algo que va en contra del paradigma actual de la NBA, que le da más importancia al balance defensivo que a la insistencia para generar segundas oportunidades. Sobre todo, porque el Thunder apenas captura 9,9 atrapes por juego en la 2020/21. 

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