¿Cuál es la real diferencia entre Denver con Murray o Denver con Campazzo?

Analizamos cómo se desempeña el equipo ahora y cómo lo hacía con el canadiense.

Denver Nuggets y Facu Campazzo tendrá la responsabilidad de ser el organizador de juego del equipo de Michael Malone en su primera campaña en la NBA. Es curioso, porque si bien es posible que Facu tenga algo de nervios, suma más experiencia en este tipo de situación de postemporada que cualquiera de sus compañeros, salvo probablemente Paul Millsap, que totaliza 120 partidos de playoffs entre Utah, Atlanta y Denver. 

De hecho, Facu también es de los más veteranos de los que juegan con protagonismo: el quinto si contamos a Millsap, McGee, Green y Barton. Ahora bien, el único que puede jactarse de saber lo que es salir campeón es JaVale McGee, que consiguió 3 anillos (2 con GSW y 1 con los Lakers), y es vigente campeón tras el título con LeBron en Orlando. Facu, en otras Ligas, obviamente, suma 26 títulos, juntando clubes y selección. Y varios MVP.

Por eso, ahora que llega la hora de la verdad, nos resulta interesante analizar las chances de los Nuggets, teniendo en cuenta esta cuestión. Muchos pensaron que, lesionado Jamal Murray por todo el año, se olvidaban de ir por el título. ¿Por qué? Veamos cómo funcionó Denver con el canadiense y sin él. Hay varios números sorprendentes. 

Con o sin Murray, la gran mayoría de las estadísticas de Denver no se modificaron, siendo que el canadiense promediaba 21.2 puntos, 4.8 asistencias y 4.0 rebotes. El único índice que se modificó bastante fue la efectividad en triples, donde Murray tenía un alto 40.8% y, sin él, el equipo bajó un 3% (de 38.6 a 35.7). Pero increíblemente, entre los nuevos jugadores (Rivers sobre todo), y lo que aumentó el resto, se equiparó todo lo que hacía. ¿O se mejoró? Porque una cosa es Denver sin Murray en todo el año, que Denver sin Murray a partir de su lesión. No es lo mismo. Jamal faltó a 6 partidos más en el año, que dibujan una estadística quizá equivocada. Veamos qué pasa si tomamos lo hecho solamente desde el 14 de abril, primer juego ya sin él para lo que quedaba del torneo. 

Lo primero notorio es que hubo 3 jugadores que claramente salieron a dar la cara en ese momento: Porter Jr., Jokic y Campazzo. El primer número que sobresale es el 13-5 como récord (72.2%), bastante más alto que el de los 48 partidos con Murray (64.6%). Luego, la paridad en puntos a favor, en contra, porcentaje de cancha, asistencias, rebotes y pérdidas. En ningún caso se llega a un punto de promedio de diferencia.

Lo más notable, pero que no extraña, es el crecimiento de los 3 jugadores nombrados. Porter pasó de 16.8 puntos con Murray a 23.5 en los últimos 18 juegos. Jokic, que ya venía de un año tremendo, de 25.9 a 26.9, y Campazzo, el más destacable, de 4.8 a 9.1, incrementando sus minutos de 18.1 a 31.1. Impresionante. 

Lo que no marcan los números es que el equipo juega distinto, porque si bien Jokic sigue siendo el playmaker, ahora comparte ese rol con Facu, y entre ambos generan juego. Jokic puede jugar posesiones largas desde el poster bajo, a veces, pero para un uno contra uno muy eficaz o para una descarga que normalmente termina en un buen tiro. Campazzo, desde otro lugar, se ocupa de dejar contentos a todos. Y Porter Jr. es el más beneficiado, porque hace lo que mejor sabe: tirar y meterla. No hay que pedirle otras cosas en ataque. Y como la está metiendo con porcentajes altísimos (¡56% de cancha en estos 18 partidos, con 49% de tres puntos!), vive feliz y eso lo hace defender mejor también. 

Pero no es el único. Green también levantó en protagonismo y responsabilidad. Rivers le agregó experiencia y puntos. Hasta McGee tiene injerencia, si bien casi no jugó en la etapa Murray. Lo otro, que quizá no se refleja en las estadísticas (hay 2 partidos que Denver regaló, ante los Nets y contra los Blazers, que desdibujan los promedios), es que el equipo defiende mucho más compacto. Campazzo contagia (lo hacía también con Murray sano), y al estar muchos más minutos, el resto no puede ser menos. 

¿Bajaron las chances de Denver en estos playoffs? A ver, Murray explotó de una manera feroz en la burbuja de Orlando en la postemporada pasada, pero la energía desapareció ante los Lakers en la final del Oeste. Les faltó una dósis extra de ambición y concentración, más allá de la fortaleza del luego campeón. Ahora les faltará ese jugador desequilibrante, pero lo demostrado hasta ahora es que justamente pueden depender menos de eso para tener más armas que lastimen al rival. No vamos a decir que esto es solo responsabilidad de Campazzo, pero sí nos animaríamos a arriesgar que, con él, los Nuggets tendrán siempre un espejo donde mirarse para no perder esa ambición por ganar el anillo. Ese anillo que solo exhibe McGee. 

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