De dormirse en la noche del Draft a ser salvado por los Spurs, Bryn Forbes

Viene siendo determinante en los Bucks. Antes tuvo que sortear todo tipo de adversidades. Nadie pensaba que llegaría, demostró lo contrario.

East Lansing, Michigan. Una televisión, un sillón y un chico con poca esperanza. En la pantalla se ve el Draft y la NBA parece una utopía en la que solo él confía llegar. ¿Cómo? Aún no lo sabe. ¿Cuándo? Mucho menos.

Era Bryn Forbes y aquella noche su agente, Mike Lindeman, le dijo que un par de equipos estaban interesados ​​en seleccionarlo en la segunda ronda para hacer un draft and stash. El actual base de los Bucks le pidió a su representante que lo declinara cortésmente. Quería sopesar sus opciones y controlar su futuro, no quería irse a Europa o a la G-League.

Como resultado, estuvo en paz consigo mismo en la noche del Draft. De hecho, se quedó dormido como un bebé en algún momento del sorteo que ni él ni nadie saben a qué hora exactamente.

Todo había terminado cuando se despertó después de la medianoche y vio que había recibido infinitas llamadas, incluida una de Jordan Howenstine, un amigo de la infancia que trabajaba en el departamento de comunicaciones de los Spurs. Sí, no escucharon mal, los Spurs.

Los dos solían hacer carpooling juntos para ir a la escuela y ahorrar gastos, y ahora su conocido le estaba diciendo a Bryant que la oficina principal de San Antonio, uno de los equipos más ganadores de todos los tiempos, había estado tratando de comunicarse con él durante unos 15 minutos.

-¿Por qué no contestabas tu teléfono?

-Estaba durmiendo, hermano

¿Un sueño? ¿Realidad? Finiquitó la utopía, Bryn estaba listo para demostrar que pertenecía a la NBA, luego de pasar un sinfín de adversidades y contratiempos que lo moldearon y enseñaron a ser fuerte y a dejar en claro que nadie, ni en la cancha ni en la vida, lo pasaría por encima.

Esas adversidades no eran tales una noche de 1993, cuando un 23 de julio llegó al mundo Bryn Jerrel Forbes. En esa casa en la que vio el Draft también nació y en Lansing aprendió sus primeras armas, esas que lo llevaron a ser un jugador clave en el campeonato estatal en Sexton High School.

En uno de los estados más golpeados por la crisis económica, Forbes salió a flote a base de puntos, disciplina y confianza en el entrenamiento. Sin embargo, esos 13,6 puntos seguían siendo solo la superficie de su helado relleno de dulce de leche y lo mejor vendría en su año senior, en el que aumentó esa media a 19, formando un gran trío con Denvel Valentine y Anthony Clemmons. ¿Resultado? Otro título y replay en Michigan.

Terminó anotando 60 triples en su último año y 19 puntos en el juego por el título de de 2012 contra Stevensville Lakeshore, agregando siete asistencias, y luego de un esfuerzo de 19 puntos en las semifinales contra Detroit Country Day. Las condecoraciones: fue nombrado miembro del Dream Team del Lansing State Journal y All-State de Clase B por Detroit Free Press y The Detroit News.

Pero, a diferencia de Valentine y Clemmons, no recibió mucha atención de los reclutadores. No tenía tamaño, no se destaca especialmente en algo y apenas recibió dos estrellas de clasificación en ESPN. Puesto 92 en el puesto de mejor escolta de la nación, y en el estado de Michigan, la cosa no pintaba para nada bien…

Finalmente, firmó con Cleveland State, su única oferta importante, el 4 de agosto de 2011. Desde ese momento, su fortuna empezaría a cambiar, no sin antes plantarle cara a los golpes de la vida.

Su primer año no fue una decepción. Titular en 18 de los 32 partidos, promedió 12,7 puntos, 3,5 rebotes y 1,2 asistencias en 28,3 minutos y ocupó el puesto 11 en la Horizon League en anotaciones y el octavo en triples por partido (2,0). Obviamente, fue recompensado con el premio al novato del año de la Horizon League 2012/13, el quinteto All-Newcomer de esa liga, y elMid-Major Freshman All-America de CollegeInsider.com.

En su segunda temporada fue titular a tiempo completo y esas medias se fueron hasta los 15,6 puntos, 3,1 rebotes y 1,7 asistencias. Tras meterle 22 puntos a Kentucky University, Forbes dejó en claro de qué estaba hecho. Una serie de decisiones empezaron a surgir…

¡Bryn se fue de Cleveland sin mirar atrás! Revolucionó Michigan a partir de lo que pasó. Casi todos los artículos explicaban el razonamiento de Forbes y no todo tenía que ver con la naranja. Quería estar más cerca de su hijo, que había nacido el año anterior, y de su hermana, que padecía lo que sería una enfermedad fatal.

Y esas explicaciones no estaban mal. La familia era la principal preocupación de Forbes. Pero tenía otra razón: quería prepararse mejor para la NBA. Forbes lo mantuvo debajo del radar. Después de todo, era un guardia anotador pero sin tamaño para el primer nivel. O eso pensaban.

“La gente habría pensado que estoy loco”, dijo Bryn en una entrevista en NBC unos años después. “Honestamente, habrían dicho que estoy loco”. Pero la confianza en sí mismo de Forbes dio sus frutos.

Afortunadamente, Forbes recibió una exención para jugar con los Spartans en la temporada 2014/15. Las reglas de la NCAA generalmente requieren que los jugadores transferidos no participen un año, pero las exenciones de la liga se otorgan a los atletas que se transfieren debido a dificultades familiares y eso posibilitó la cuestión.

El pequeño tirador buscó tener un impacto inmediato debido a la enorme rotación de la temporada anterior. Se habían ido talentos de la calidad Keith Appling, Gary Harris y Russell Byrd, y quería ganarse un lugar. Eventualmente Forbes apareció en 39 juegos, siendo titular en 24 de esos y promediando 8,5 puntos, 1,4 rebotes y 1,0 asistencias en 26,2 minutos. Lo mismo en su último año, cuando se fue hasta los 14,4 tantos… Pero nada parecía ser suficiente.

“Tengan en cuenta que este no es un estudio exhaustivo que incluya a todos los mejores tiradores del baloncesto universitario o incluso de la clase del Draft de la NBA de 2016. Los únicos jugadores incluidos en este subconjunto son aquellos considerados prospectos de la NBA “seleccionables”. Algunos  como Max Hooper, Max Landis y Bryn Forbes, por ejemplo, fueron excluidos, entre otros”. Palabras de Draft Express antes del sorteo.

Forbes ni siquiera presentaba un desafío al resto. No era siquiera un candidato aceptable. San Antonio, al contrario, opinaba otra cosa. “No íbamos a irnos esa noche hasta que lo contratáramos”, dijo en esa época un directivo de los Spurs. “La mayoría de los prospectos dudosos que encuentran un empleo remunerado en la NBA. tienen una habilidad invaluable y fácilmente identificable”, exclama siempre Popovich, que no estaba equivocado al ver a Bryn.

Con Forbes, esa habilidad especial era su tiro perimetral. Pero Gregg  le dijo desde el principio que nunca lo lograría si no mejoraba su defensa. Popovich también le especificó  que pasaría la mayor parte de su primera temporada en la G-League, a la vez que le pidió que empiece a jugar más como armador.

“Vas a ser mucho más valioso si podés desempeñarte en las dos posiciones”. Pop, en una frase, le cambió el presente y le dejó demostrado cómo trabajan en San Antonio, siempre preocupándose más por el futuro que por el presente.

El sentimiento predominante para Forbes esa primera temporada fue la presión: presión para aprender, presión para adaptarse, presión para sobrevivir al tráfico en sus viajes a Austin y presión para encontrar el camino de regreso a los Spurs. No obstante, sabía trabajar, porque era todo lo que había conocido, y eso quedó claro para el cuerpo técnico desde el principio. Por eso también lo eligieron

A fines de esa temporada, Forbes pasó un largo período con los Spurs y tuvo un juego para recordar contra los Mavericks: 27 puntos que definitivamente lo catapultaron a la rotación la temporada siguiente. “Estoy realmente orgulloso de él”, dijo Popovich en ese entonces, y agregó: “Bryn no va a ser LaMarcus Aldridge o Tim Duncan. Pero él está bien con eso. Solo quiere mejorar como individuo tanto como pueda”. ¿Pedazo de halago no?

Forbes, de acuerdo con lo estipulado en la franquicia, pero inesperado en la opinión pública, se convirtió en titular a tiempo completo luego de firmar un contrato de dos años con los Spurs por seis millones de dólares.

“Tenían un plan para mí. Y no creo que nadie supiera, ni siquiera ellos, cómo saldrían las cosas. Querían ayudarme a crecer”, confesó Forbes ante la esperanza de un equipo que creía en su talento incluso más que él mismo. Un amor a dos vías, de esfuerzo y confianza que se tradujo en resultados y progreso que hasta ahora sigue.

Ya no está en San Antonio, pero esas enseñanzas del viejo Pop lo guían en Milwaukee, en un conjunto en el que se las está arreglando para explotar desde el banco gracias a un rol al que llegó con trabajo, entrenamiento y una ética que no dio ni dará tregua.

Su enseñanza está clara. ¿Quieren algo? Peleen, trabajen y esfuércense hasta conseguirlo. Jamás se conformen con menos. Jamás.

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