Nacido en el bosque en plena guerra: la increíble historia de Emir Sulejmanovic

El bosnio del Lenovo Tenerife de la ACB tiene 25 años pero una historia de vida que conmueve, y en Pick and Pop queremos que conozcas su historia.

Los que tengan menos de 30 años probablemente escucharon hablar poco de la guerra de Yugoslavia o, mejor dicho, de las varias guerras que se generaron a partir de la desintegración de aquel país en los primeros años de la década de 1990

La popularidad de Vlade Divac y Drazen Petrovic hizo que se conociera bastante su pelea personal y algunas de las razones que llevaron al odio a serbios y croatas, pero la guerra de Yugoslavia fue mucho más y mucho peor que eso, fue una salvaje matanza de civiles inocentes a partir de divisiones étnicas y religiosas, para colmo. 

Una de las atrocidades más grandes que tuvo esa guerra fue la masacre de Srebenica, ciudad capital de Bosnia Herzegovina, ocurrida el 7 de julio de 1995, en donde las fuerzas armadas serbias y los propios serbios de Bosnia realizaron un genocidio buscando eliminar a los musulmanes varones de ese país. Sin. embargo, el exceso fue tal que cayeron también en la locura niños y mujeres. Unas 8.000 personas perdieron la vida ese solo día. 

Algunos lograron escapar de las bombas y disparos. Dos fueron los padres de Emir Sulejmanovic, hoy jugador de básquetbol del Lenovo Tenerife de la ACB española, que huyeron hacia el bosque, con la madre de Emir con una panza que explotaba, y que dio a luz a su niño apenas 6 días después de la masacre, el 13 de julio, en medio de la naturaleza. 

La acb emitió esta semana un video espeluznante y conmovedor al mismo tiempo, con Sulejmanovic contando su historia de vida, incluyendo el principio, de lo más increíble que se haya escuchado: “Mi vida ha sido muy complicada desde pequeño. Nuestra historia de Bosnia Herzegovina es la peor. Sobre todo en Srebenica. Nací en el bosque y mi madre con mis tías manejaron el parto. Un médico recién me vio cuando tenía ya dos meses. Por eso es un milagro que siga vivo, pero aquí estamos”.

Sulejmanovic, hoy a un mes de cumplir los 26 años, se muestra emocionado pero con control, pese a lo que cuenta. “Las mujeres y los niños fueron por un lado y mi padre por otro. A él lo capturaron y no sabíamos si estaba vivo. Intentó irse a Alemania, porque su hermano estaba ahí, pero finalmente se fue a Finlandia, porque Alemania no aceptaba más inmigrantes. Así que nos fuimos allí y empezamos una nueva vida como familia”.

Pero los problemas no terminaron tan fácilmente. Apenas 4 años más tarde, su madre falleció. “Me cuesta trabajo preguntarle a mi padre qué pasó. Los médicos posiblemente podrían haber hecho un mejor trabajo, pero ya no se puede cambiar nada. La siento presente siempre conmigo. Sé que las cosas pasan por alguna razón y lo que yo hago en el baloncesto le quiero demostrar que pienso en ella todos los días y que quiero que esté orgullosa de mí”

Pese a que se crió por completo en Finlandia, Emir se siente más bosnio que finés y de hecho juega para la selección de Bosnia internacionalmente. “La primera vez que jugué y escuché el himno de Bosnia, me sentí increíble, esa es la verdad”

Pese a todo lo que le pasó, Emir tiene claro cuál es la forma de vivir: “Ve por tus sueños, trabaja mucho por ellos y un día la recompensa vendrá seguro. El trabajo no se puede dejar nunca”

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