Fiesta en La Boca: volvió la gente y otra vez brilló el equipo

Boca volvió a mostrar por qué es candidato: borró a Peñarol y llegó a sacarle 34, aunque el Milrayita descontó en el último tramo para cerrar 86-77. Brilló Hernández otra vez.

Los de Gonzalo García debutaban con su gente en La Bombonerita y no defraudaron a los cientos de hinchas que colmaron las tribunas y le pusieron un clima especial a la noche. Desde el comienzo impusieron su alto ritmo y su intensa defensa, lo que trajo como consecuencia que Peñarol no pudiera encontrar su juego. Eso se plasmó en el marcador: 24-12; 23-16 y 31-20 fueron los primeros tres parciales, que le alcanzaron para tomar una distancia más que considerable, de modo tal que los últimos diez minutos le permitieron a los de Ramella decorar el electrónico: 86-77 y segundo triunfo consecutivo para Boca, que ratifica en este comienzo por qué está marcado como un candidato.

El primer cuarto lo dominó Boca. Al igual que en el debut contra Unión, a Peñarol le costó mucho el arranque y rápidamente se vio abajo 11-0. La chicharra sonó con el Xeneize arriba por un claro 24-12. En los Milrayitas hubo cinco pérdidas y 0-4 en triples, algo que supo aprovechar muy bien el equipo capitalino.

Con el aporte de los relevos (6 puntos de Nico Franco), el elenco marplatense mejoró en el segundo cuarto, aunque siempre estuvo lejos en el marcador. Boca también tuvo buenos ingresos desde el banco y sacó 17 en tres minutos (33-16). Schattmann y Nesbitt fueron claves. Al entrar a la recta final, la renta era muy amplia (42-24) gracias a los puntos de Vildoza y Cavallero.

Del lado de Peñarol, seguían ausentes los triples (0-8) y sobresalían las pérdidas (10). Al finalizar el segmento, el Xeneize ganaba por casi veinte puntos de diferencia. Es cierto que en el costado marplatense el juego no fue tan prolijo y faltó efectividad, pero el orden de la defensa de Boca también colaboró con todo esto. Permitir tan solo 28 unidades, fue también mérito de los de García.

Lejos de relajarse, Boca no dejó lugar a las esperanzas de recuperación de Peñarol y en el tercer cuarto fue una tromba. En 8 minutos permitió 12 puntos, anotó 27 y se distanció por 34 (74-40). La chicharra sonó con el elenco de Ramella abajo por 30 (78-48). Ahí estuvo el quiebre final del partido, con un Boca que llegó a sacar una brecha definitiva. Peñarol mejoró la imagen en el último cuarto y maquilló la diferencia hasta situarse 17 abajo (82-65). Pero nada detuvo la victoria clara de un Boca que volvió a festejar en este Súper 20: 86-77 y a pensar en lo que sigue.

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