A un paso del Final 8: Instituto ratificó ante Quimsa su estelar presente

La Gloria le ganó a Quimsa, estiró su invicto en el Súper 20 y quedó con un pie y medio entre los 8. Nueva demostración del básquet defensivo y solidario que pregona Victoriano.

Vaya momento el de Instituto, confirmando su potencial y su ambición de ser protagonista. El invicto en este Súper 20 es solo una consecuencia de lo que viene plasmando el equipo cordobés: intensidad defensiva, algo que no negocia nunca, muchísima solidaridad en ambos aros y recursos múltiples a la hora de tener el balón en sus manos. Disfruta mucho correr, pero también puede lastimar en el juego estacionado porque tiene los argumentos para hacerlo. Y no interesa si el rival de turno, como hoy Quimsa, quiere llevarlo a su estilo. La Gloria está convencida del básquet al que juega y este sábado volvió a dejarlo muy claro: fue triunfo por 81-74 para aumentar su récord a 6-0 y quedar muy cerca de la clasificación al Final 8. 

No hay un jugador estrella dentro de este Instituto: la estrella es el equipo. Juega en bloque, defiende y le hace sentir ese rigor al rival (es la tercer mejor defensa del torneo con apenas 70.8 puntos en contra), y adelante puede volar. No por nada es el mejor equipo ofensivo (89.4 de promedio) y aunque hoy estuvo un poco debajo de esa cifra, su goleo -comn cuatro jugadores en doble dígito- demuestra que tiene muchas armas peligrosas. Los jugadores asimilaron la idea de Lucas Victoriano, repartiéndose minutos y ayudando a edificar esta nueva victoria colectiva.

Martín Cuello fue el goleador con 17, siendo uno de los que empezó a marcar el camino al triunfo a partir del tercer cuarto. Pero también hay que subrayar la tarea de Nico Romano, determinante en todo el partido y siendo un constante dolor de cabeza para la defensa que propuso Quimsa. El interno juninense cerró su planilla con un doble doble de 14 unidades y 10 rebotes, más 4 asistencias y 2 robos, atravesando un presente top. Y hablando de puntos, los 15 que aportó Gallizzi potenció ese juego interior de la Gloria, mientras que los ingresos de Copello (14 tantos) fueron oxígeno para la construcción del juego.

El comienzo fue muy parejo: de un lado los triples de Brussino, y del otro una buena serie de puntos cordobeses repartidos en la pintura. Tras un corte de luz en el Ciudad de 20 minutos, el cierre del primer periodo terminó 25-23 a favor de la Gloria frente a un Quimsa que logró acercarse con el ingreso de Carabalí.

Los santiagueños arrancaron mejor el siguiente parcial, periodo en el que con las acciones de Baralle y Gramajo se adelantaron por 36 a 29. Sin embargo, una buena embestida de Instituto conducida por Romano y Cuello (11 tantos entre ambos) le dio nuevamente la ventaja al equipo de Victoriano. Una diferencia pequeña pero interesante al ingresar al descanso largo (47-44).

Instituto empezó a encontrar la llave del partido a partir del tercer periodo. Y es que allí, con mayores recursos ofensivos y un gran trabajo de Cuello (anotó 7 en el parcial), de a poco el elenco albirrojo comenzó a despegarse en el marcador. A Quimsa le costó sumar, pero halló algunas buensa respuestas en las manos de Cosolito. Aún así, los cordobeses lograron sacar una leve diferencia de cinco unidades (66-61) a diez minutos del final.

Ya en el tramo decisivo, los de Victoriano mostraron su virtud para manejar diferencias frente a unos santiagueños que encontraron puntos en el final con Anderson pero que no fueron suficientes. Terminó siendo triunfo para la Gloria por 81-74, en otro paso más sosteniendo su invicto en el Súper 20.

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