Clásico y clasificación para San Martín

Superó 80-74 a Regatas de la mano de un Ramírez Barrios descollante (24 puntos, 8 rebotes y 4 asistencias) y así se metió en el Final 8, además de ayudar a La Unión.

Era el escenario soñado. Ganar, hacerlo contra su clásico rival y además conseguir la clasificación al Final 8 del Súper 20. El relato de un cuento perfecto para San Martín. Tenía todo para hacerlo: una filosofía bien entendida, solidez en su juego y resultados previos que lo dejaban muy bien parado. Necesitaba superar esta prueba siempre difícil ante Regatas, un rival de mucho cuidado más allá de haber llegado disminuido (sin Penka ni Carreras). Y lo hizo, con una victoria ajustada, aguantando la embestida en el final y decorando un clave 80-74 que tiñó de rojinegro el José Jorge Contte. Fue fiesta para San Martín, que logró mucho más que un triunfo.

Y es que la victoria de San Martín puso en jaque la zona Norte 2. Con este resultado también dejó con un pie y medio adentro de playoffs a La Unión. Para que esto ocurra, una victoria de los formoseños o en su defecto una derrota de Regatas dejará todo definido. El único que puede cambiar esta ecuación es Regatas, pero deberá ganar todo lo que queda y a su vez dependerá de que La Unión pierda el resto de sus partidos.

¿Qué tuvo San Martín para ganar este clásico? Defendió y llevó el partido a su ritmo y velocidad, siendo también más efectivo a la hora de atacar y siempre que estuvo cerca del aro. Amoldó el juego en ese pick and roll, y tuvo resultados más allá de que Regatas en el final amenazó con dar el zarpazo.

En el destacado individual, principalmente también tuvo a un Ramírez Barrios sublime, quien en ofensiva resultó imparable y terminó la noche con 24 puntos, 8 rebotes y 4 asistencias para un 29 de valoración. Clave, destapándose en un partido crucial, sin embargo no estuvo sólo y acá es donde también hay que nombrar el trabajo de Mati Solanas (18, 6 y 4) o lo hecho por Saiz y Basabe desde sus labores de obreros. Algo que no hay que dejar de lado es que San Martín tuvo que disimular la ausencia de Mainoldi por una descompostura, por lo que el mérito del triunfo es doble.

En poco tiempo de juego, San Martín demostró su estilo de juego, atacando desde el pick and roll, con buena puntería desde 6,75, y sobre todo sacando ventaja en la zona pintada puso un primer parcial de 18 a 2 en cinco minutos de juego. El Remero le costó penetrar la línea defensiva de su rival que siempre lo esperó bien plantado, y por ello debió recurrir al lanzamiento a distancia, acertando tres bombas seguidas (Arengo, Hogan y Giordano) para acortar la brecha 22 a 12 con 2 y medio por jugar. La reacción continuó y sobre el cierre pudo recortar aún más, a 7 puntos, pero un doble de Ramírez Barrios (9 en el cuarto) dejó las cosas 26 a 17.

El Remero emparejó más aún la historia en cuatro minutos, con dos bombas de Quinteros para poner las cosas 31 a 28. El encuentro se tornó mucho más dinámico y vertical, cosa que le sentó mejor al Rojinegro, quien con Ferreyra y Méndez sumó para volver a alejarse 42 a 32 con dos minutos en el reloj.Luego, el Fantasma pudo recortar tras dos libres de Hogan (11 en el primer tiempo) y un triple por tablero de Arengo, llegando al cierre de la primera mitad 42 a 37. Pero, una guapeada de Ramírez Barrios puso el score definitivo al primer tiempo, 44 a 37.

De vuelta al juego, el partido se volvió un golpe por golpe. Regatas entró en el momento Davis con 9 puntos seguidos, mientras que San Martín repartió bien su goleo en poco menos de cuatro minutos, dejando las cosas 53 a 46. Davis siguió facturando (13 en total en el cuarto), pero el Santo estuvo afilado para poder soportar la dinámica y se escapó a falta de un minuto 66 a 53, que luego se transformó en 66 a 55 final con un doble de Quinteros.

En el periodo final, Regatas ajustó la defensa tras el pick y le negó una de las vías de gol a su rival, aunque en ataque no pudo terminar de concretar las situaciones que tuvo, y quedó a mitad de camino en la reacción, donde se puso a 7, 71 a 64 promediando el cuarto. Sin embargo, en los minutos finales se hizo grande el eterno Paolo Quinteros para guiar a su equipo en busca del triunfo, y con un minuto en el reloj, un doble de Fernández puso las cosas 77 a 73. En el minuto final el Remero tuvo chances para ponerse por la mínima diferencia, pero no tuvo la efectividad necesaria, y San Martín desde la línea sentenció el juego por 80 a 74.

Pero más allá del resultado, lo importante del encuentro tiene que ver con el regreso de Regatas Corrientes a jugar en su casa, y también de la vuelta del público que, con sus cánticos, su calidez y pasión, tiñeron de color de colores la fiesta del básquetbol correntino.

VIDEOS:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 × 5 =