El bombardeo de la felicidad: primera victoria de Regatas a puro triple

Paolo fue Quinteros desde el tercero y Martín Fernández acompañó con triples decisivos en el cierre. Así el Remero le sacó el invicto a Olímpico y logró el primer (1-4).

En algún momento tenía que despertarse el Fantasma. Venía de tres partidos en los que se quedaba a las puertas del triunfo, cayendo en los instantes finales (como ante Quimsa, Riachuelo y Atenas), demostrando que estaba para más, más allá de haber perdido sin atenuantes contra Instituto, el local. Pero Regatas tenía que despertar. El categórico conjunto de nombres propios que tiene debía hacerse presente antes de despedirse del Sandrín y así fue este jueves: ante nada más y nada menos que Olímpico, que llegaba invicto tras ganar en sus primeras cuatro presentaciones.

El cotejo se destrabó en el tercer cuarto. ¿Qué pasó? Apareció San Paolo Quinteros, el emblema de este equipo -tal vez de toda la Liga-, vigente a los 42 años. Un triple primero, un tiro de media distancia después, otra bandeja, otra bomba (terminó con 23 puntos y 4-7 de 3) y así. El entrerriano se fue haciendo dueño de las ofensivas correntinas, trasladando de a poco esa intensidad a la mediacancha propia, y en ese parcial, Leo Gutierrez caminó por las paredes: su equipo estaba neutralizado por primera vez en cinco partidos, generando pérdidas innecesarias y sin encontrar los caminos al aro. Allí fue cuando Regatas alcanzó una distancia de 13 que parecía lapidaria, y que podría haberse extendido más.

Pero por algo llegaba invicto el Negro Bandeño. En el último parcial, de la mano de Arese, Grun, Buchanan y De la Fuente, los santiagueños comenzaron a achicar la diferencia, sobre todo desde el poste bajo (terminaron con 40 puntos en la pintura, de los 85). Y de esa forma se pusieron a uno, pero del otro lado, cabe recordar, estaba Paolo, acompañado de un importantísimo Martín Fernández (19 tantos), que se desquitó con tres triples en ese parcial (4-7 en total), de los cuales el último sirvió para sacar seis de diferencia (89-83) a falta de 38 segundos y empezar a liquidar las acciones. Partidazo en el Sandrín, que le dio el primer triunfo a Regatas en este Súper 20.

En el comienzo, el vértigo, el juego pelota por pelota fueron moldeando un juego chato. Olímpico logró prevalecer en rompimiento vía Grun –Morales y Buchanan de espaldas al canasto, la escasa efectividad (6/17 35% de campo y 0/3 de triples) le otorgó la mínina al Negro 16 a 15.

En el segundo cuarto apareció lo mejor en el elenco de Gutiérrez que logró ponerse a 10 puntos 29 a 19 con goleo repartido y juego en transición. Apareció el primer triple del juego vía Arese, que sumado a otra bomba de Grun parecieron darle cierta tranquilidad al Negro en ese momento del pleito. Pero nada de esto ocurrió porque Quinteros comenzaría a mostrar lo que sería su tarde, bien secundado por Arengo para el 40-39 de la primera mitad. Para ese entonces el juego remero ya lucía más fluido y con paciencia en procura de las mejores opciones.

En el tercer cuarto explotaron de 3 puntos, sobre todo en los de Picatto con Fernández y Aguirre. Así alcanzaron la máxima de 13 puntos. Arese no permitía que Olímpico se fuera del juego, pero otro gran pasaje de Quinteros y mejoras en la defensa remera pusieron el 64 a 55 para Regatas. En el último cuarto, Olímpico apostó definitivamente a la defensa zonal y entre Arese y De la Fuente acortaron la brecha a seis, pero una vez más Regatas sentó condiciones con Fernández -triplazo de frente para liquidar- y Quinteros para cerrar el juego y al fin poder festejar.

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