Schattmann on fire: Boca se quedó con el duelo de invictos

Con 25 puntos y 4-4 triples, Leonel fue la llave para que el Xeneize venciera por 18 a Gimnasia y extendiera su sonrisa. Explotó la Bombonerita con este 4-0 en el Súper 20.

Cuando un equipo juega bien, poco hay por hacer. O defender a muerte, camino que intentó Gimnasia sobre todo en los primeros 10 minutos, o rogar que ese equipo se levante torcido y baje su efectividad, lo que claramente no sucedió en el Luis Conde, a pesar de un mal comienzo xeneize. Es que Boca gana, gusta y golea. Sus cuatro presentaciones las ganó sin mayores inconvenientes: 78-60 en San Lorenzo, 86-77 con Peñarol, 97-69 ante Ferro (todavía no había perdido), y anoche otra vez 78-60, ante el Verde, que tampoco conocía la derrota.

Si no aparece uno, aparece otro, y eso es lo que habla de un equipo formado desde el pensamiento del cuerpo técnico. A veces surge Adrián Boccia (promedia 11.8 puntos desde el banco), en otras lo hace Kevin Hernández (15.3 y 8.8 rebotes), mismo Leandro Vildoza (5.8 asistencias), como pasó en otros partidos. Pero un día le tenía que llegar el momento a Leo Schattman (promedia 18 puntos) y esto pasó este martes… El escolta tirador de Boca, en su madurez como jugador, hizo gala de su puntería y oficio, culminando la jornada como la estrella de la noche: 25 puntos, 7-11 en tiros de campo, 4-4 en triples, y 7-8 en libres, completando un bestial 35 de valoración. 

Del otro lado, los que llegaban como principales estandartes ofensivos eran el cubano Mencia -terminó con 18 puntos-, Seba Vega (9) y el Pipi Barreiro (9), pero esta noche poco pudieron hacer ante la intensidad que propuso Gonzalo García en su campo defensivo, sobre todo desde el tercer cuarto, cuando Boca sacó las mayores diferencia: 23-14 y y un lapidario 17-6 en el parcial final, que terminó por liquidar las acciones en La Bombonerita.

Gonzalo García comprende los momentos del equipo y esa, tal vez, sea la mejor virtud del entrenador en jefe en esta versión combinado azul y oro. A la preponderancia del juego de Gimnasia, que supo poner al dueño de casa en aprietos con Orresta dominando el ritmo, asistiendo, recuperando y hasta reboteando, el entrenador local respondió con Buendía-Schattman-Nesbiit como tridente principal en cancha. Con una rotación menor con respecto a los anteriores partidos, Boca comenzó a alcanzar en marcador a su rival que se mantenía con un preponderante Mencia. Aplastante parcial de 23-0 para el Xeneize, repartido entre el segundo y tercer cuatro. Claves los triples, tres desde esa vía, junto con la velocidad de las transiciones ofensivas. Gimnasia no encontraba las formas de poner calma en el vendaval que el conjunto dueño de casa pregonaba. Schattmann se alzó como el lider en la planilla del equipo, 25 unidades, 4 rebotes, 3 asistencias y 1 recupero, mientras Aguerre y Buendía aportaron 15 unidades cada uno.

La Bombonerita, una vez más, acompañó en la totalidad permitida, empezando a crear una relación con el equipo que trasciendo lo que sucede dentro del rectángulo. Las noches de Super 20 están generando una atmósfera como si el tiempo sin público en los estadios no hubiese existido.

La soledad de las canchas durante toda la temporada pasada, no tienen nada que ver con esta nueva realidad que se va asomando, donde el básquet en Capital Federal se está viviendo de manera especial. Boca disfruta de sus noches en casa, con su gente, con su juego y sobre todo, con su ilusión. 

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