Unión SF se sacó la espina en Boedo

Venía buscándola y se dio hoy: primera victoria para el Tate en este regreso a la Liga y ante el cinco veces campeón. Muchas variantes y juego colectivo para un equipo que se apoyó en la calidad de Maxi Martín.

Se hizo esperar un poco pero llegó al fin. Unión logró la primera victoria en su regreso a la elite del básquet. ¡Y vaya triunfo que logró! Nada menos que en la casa del cinco veces campeón de la Liga. Unión rompió el maleficio ante San Lorenzo, por 76-69 y en el Pando, dejando muestras de que empieza a engranar. Un juego prolijo, firme, en el que supo jugar bien colectivamente con todas sus variantes. La segunda mitad estuvo bajo el control de los dirigidos por Juanfra Ponce (43 a 29), que levantaron 13 puntos en contra y le dieron un giro soberbio al trámite del partido.

Maxi Martín fue el aplomo de unos santafesinos que buscaban una victoria como agua en el desierto. Su experiencia quedó evidenciada con el partidazo que jugó (doble doble de 13 puntos más 12 rebotes), escoltado muy de cerca por un increíble Jaime, que desde la base demostró que tiene todas las condiciones para ser un base determinante en la Liga (11 puntos, 5 rebotes y 9 asistencias). También destacar al foráneo Cylla (13 tantos y 6 tableros) y Schoppler (13 unidades también), mientras que Bertona y un veterano de mil batallas como Bernasconi fueron soluciones desde la banca.

Unión había caído ante Peñarol en el debut pero lo duro había llegado después, con derrota por 31 ante Platense y por 24 contra Gimnasia. El Tate necesitaba dar la cara, resurgir, mostrar sus cartas. Y lo hizo este martes, en el Pando. Con carácter, mentalidad y juego, volviendo a ser el Unión que logró el merecido ascenso. Ahora, el jueves, a las 21, cerrará esta fase con Ferro en el Etchart.

Unión había demostrado en sus juegos anteriores que tenía la capacidad para dar pasos adelante siempre y cuando lograse algunos ajustes. Necesitaba prolongar en el mayor lapso de tiempo posible los buenos momentos que había dejado contra Peñarol en el debut, y algunos pasajes contra Platense y Comodoro. Buscaba ese ajuste, tener más piernas para soportar las reacciones de su rival y no quebrarse.

Y fue así. Porque independientemente de que San Lorenzo arrancó con una superioridad interesante en los primeros minutos, a pesar de ese -13 el equipo albirrojo siempre estuvo en partido. No bajó los brazos, y por eso, ya entrado en la segunda mitad, logró imponer esas variantes ofensivas y las piernas frescas para volar un poco más. No se relajó, pero sí supo cuándo atacar y golpear a un Ciclón que con el correr del partido se fue apagando (a pesar del parejo trámite hasta el final).

El Tatengue fue de menor a mayor, y en los momentos decisivos, fue más efectivo. De los 9 jugadores que utilizó Unión, seis de ellos terminaron con dos dígitos en puntos y eso dejó en claro las variantes ofensivas con las que contó. Por su parte, San Lorenzo se apoyó en Mauricio Corzo (16 puntos y 6 rebotes) y Leandro Cerminato (13 y 4), pero no alcanzó para recuperarse del traspié del día anterior ante Obras.

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