Nicolás Romano, el MVP que volvió a Córdoba para ser campeón

Fue votado por 12 de los 15 periodistas que eligieron al mejor. El ala pivote, emocionado ante el público, celebró el ansiado título en un club que siente como su casa.

Falta menos de un minuto para el cierre pero la final ya está sentenciada: Instituto está a menos de sesenta segundos de levantar su primer título en la máxima división del básquet argentino. Nicolás Romano se inclina, con las manos en las rodillas, mientras las tribunas del Ángel Sandrín enloquecen celebrando un campeonato inminente. Campeón de la última Liga Nacional, el gladiador que fue fundamental en el Ciclón campeón de la última Liga Nacional llora tras haber saldado la deuda que le había quedado por la interrupción forzada a causa del coronavirus.

Romano volvió a Córdoba tras su paso por el Ciclón y cumplió con el primer objetivo de la temporada: conquistar un campeonato con un club que siente como su casa. Es una felicidad gigante, gigante, estoy feliz. Esto se debe a mucho trabajo, creo que lo merecíamos, somos un equipo que desde el primer momento teníamos ese objetivo de ir por todo. Dimos el primer paso pero esto sigue”, reflexionó ante las cámaras de TyC Sports ni bien terminado el encuentro. 

Instituto finalmente alcanzó la Gloria que hace rato buscaba y Romano fue un factor fundamental para el desenlace: anotó 17 puntos, capturó 10 rebotes y fue uno de los estandartes de una defensa implacable que limitó a Gimnasia de Comodoro a apenas 66 puntos. “Lo ganamos desde la defensa, con 66 puntos, nos pasamos la pelota”, reflexionó. 

Mientras el Sandrín era una caldera en su punto máximo de ebullición y Romano lloraba dentro de la cancha ensimismado con su gente, el ala pivote recibió 12 de los 15 votos del panel de especialistas que eligió al jugador más valioso de la definición del Final 8. Los tres votos restantes sirvieron como reconocimiento a dos piezas determinantes como Martín Cuello (2) y Tayavek Gallizi (1), también fundamentales en un funcionamiento colectivo superlativo del elenco de Lucas Victoriano. 

Romano apareció en los momentos claves, cuando Gimnasia esbozaba su reacción. Por ejemplo, cuando el ahora subcampeón había recortado a seis la diferencia (47-41) a mediados del tercer cuarto y Romano apareció en todo su esplendor con un triple para interrumpir la escalada comodorense. Impasable en defensa, fue la piedra basal sobre la cual se construyó gran parte de la victoria y selló el triunfo con un triple que rápidamente recordó aquel decisivo tiro que tomó en el quinto partido de la última final de la Liga Nacional para destrabar un empate en 77 entre Quimsa y San Lorenzo a falta de 48 segundos.

Aquel lanzamiento, casi un calco del que encestó también en esta final del Final 8 a falta de un minuto y cinco segundos, significó un salto para potenciar a un jugador que en el Super 20 confirmó con la camiseta de Instituto por qué arrancará la Liga Nacional como uno de los candidatos al MVP. Con un repertorio cada vez más completo en ambos costados de la cancha, y con un intenso trabajo entre temporadas con una leyenda de la liga como Facundo Sucatzky, Romano se mudó a Córdoba en una ciudad y en un equipo en el que el juninense se siente como en casa. 

“Instituto es un club que te trata demasiado bien, vos llegas acá y lo único que tenes que hacer es jugar al básquet, hacer tu trabajo”, había explicado tras su retorno a Córdoba. En su segundo hogar, ante sus hinchas, Romano demostró su notable crecimiento, festejó el primer título en la élite del club y sentó las bases para una Gloria que ahora soñará con repetir en la Liga Nacional. 

HISTORIAL – MVP ANTERIORES
2017 Lucas Faggiano
2018 Nico De los Santos
2019 Dar Tucker
2020 Brandon Robinson 

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