El misterio indescifrable llamado Klay Thompson

El jugador volvió tras más de 940 días, estuvo ausente dos temporadas enteras por lesión, regresó como si nada y jugará su sexta final de la NBA en nueve años.

Hay misterios de la vida que son difíciles de explicar, o imposibles, en algunos casos. También en el deporte hay situaciones inverosímiles y hay personas o deportistas que son imposibles de creer que hagan las cosas que hacen o que logren las cosas que logren. Uno de esos casos, un misterio que parece indescifrable es Klay Thompson.

Thompson fue elegido en la posición 11 del draft del 2011, algo ciertamente paradójico porque el número que utiliza es el 11, un poco más rebuscado, pero no deja de sorprender que fue el 23 de junio de ese año (junio mes número 6, 2+3+6=11). Fue escogido por Golden State Warriors quienes lo venían siguiendo hace tiempo y eran conscientes de sus condiciones y su capacidad anotadora.

Rápidamente se adaptó a un equipo nuevo, que venía en reconstrucción. Fue elegido en el quinteto ideal de los rookies aunque en esa primera temporada no llegaron a los playoffs, lo hicieron recién en la segunda (2012/13) cuando acceden a semifinales de conferencia y caen contra San Antonio Spurs. En la siguiente, perdieron en primera ronda.

En 2014/15, fue el golpe sobre la mesa. Thompson continuó en su curva ascendente, fue mejorando su nivel, superó la barrera de los 20 puntos de promedio, convirtiéndose en el principal ladero de Stephen Curry y Golden State Warriors logró el anillo de campeón de la NBA.

Fueron cinco temporadas consecutivas logrando llegar a las finales de la NBA. Desde la mencionada 2014/15 hasta la 2018/19 con tres títulos de campeón, de manera intercalada. Justamente en la derrota ante Toronto Raptors en junio de 2019, sufrió su primera lesión, se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda.

Cuando tenía todo para volver, sufrió la segunda lesión: se rompió el tendón de Aquiles de la pierna derecha poco antes del inicio de la temporada 2020/21. Con lo cual fueron dos temporadas y media las que estuvo alejado de las canchas, fueron 941 días en total hasta su regreso en enero del 2022.

Regresó como si nunca se hubiese ido. Tuvo actuaciones espectaculares, haciendo cosas de un jugador que parecía que nunca había dejado de jugar. Resurgió de las cenizas, estaba más cerca de ser un exjugador pero regresó, volvió a la elite prácticamente sin escalas previas, porque apenas sumó algunos minutos en G-League.

Justamente las dos temporadas que Thompson no estuvo, Golden State no solo no llegó a la final de la NBA, sino que en realidad tampoco clasificó a los playoffs. Klay volvió y los Warriors volvieron a la postemporada y acaban de alcanzar las finales de la mejor liga del mundo. ¿Casualidad o causalidad?

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